Dra. Hilda I. González Escudero,1
Dra. Silvia Lombillo Sierra 2
Se realizó un estudio retrospectivo en 200 ancianos fallecidos por infarto
agudo del miocardio en el Hospital Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras",
a partir del año 1989, para conocer la asociación entre los hallazgos
anatomopatológicos y la traducción electrocardiográfica,
las alteraciones ecocardiográficas y el nivel sérico de las enzimas.
La información se obtuvo de los protocolos de autopsias y las historias
clínicas de los fallecidos, y se volcaron en una encuesta confeccionada
al efecto. El mayor porcentaje de fallecidos correspondió al grupo de
60-69 con el 50,5 % del total de casos estudiados, predominó el sexo
masculino con el 59,5 %. El peso medio del corazón fue de 437,63 gramos.
La localización anatomopatológica más frecuente fue la
anteroseptal. De las alteraciones ecocardiográficas, la disminución
de la contractilidad del corazón fue la que mayor número de casos
presentó, 97, para el 48,5 %. El grado de aterosclerosis severa se encontró
tanto en las arterias coronarias como en otros vasos sanguíneos. Esta
severidad de la aterosclerosis coronaria tuvo relación proporcional con
los fallecidos que presentaron aumento de la masa miocárdica. La diabetes
mellitus fue el factor de riesgo que más se presentó en los fallecidos
estudiados. De las causas directas del fallecimiento la falla de bomba fue la
de mayor incidencia con el 49,5 %.
DeCS: INFARTO DEL MIOCARDIO/mortalidad; ANCIANO; AUTOPSIA.
Conocer grado y forma de la asociación entre los hallazgos anatomopatológicos y las manifestaciones electrocardiográficas y nivel sérico enzimático.
En los países desarrollados las enfermedades cardiovasculares son la
causa de defunción más frecuente registrada en personas de más
de 60 años. Según estudio epidemiológico realizado en un
conjunto de países desarrollados en 1980, a la cardiopatía isquémica
en ancianos mayores de 70 años se le atribuyó una mortalidad del
75 %. 1-2
En el anciano las enfermedades cardiovasculares, y particularmente el infarto
agudo del miocardio, ofrecen características clínicas especiales,
atribuidos al envejecimiento fisiológico del sistema cardiovascular,
a los numerosos factores patológicos que afectan el corazón, y
a los vasos sanguíneos del anciano y las múltiples enfermedades
asociadas que en estos tiene lugar. 1,2-4
Para que se produzca un infarto agudo del miocardio es indispensable la producción
de un daño anatómico coronario generalizado, que es de origen
aterosclerótico en el 95 %.
Las manifestaciones anatomopatológicas más típicas del
infarto agudo del miocardio están explicadas por:
El infarto agudo del miocardio ocurre básicamente en la pared del ventrículo
izquierdo y abarca con frecuencia el septum interventricular. En segundo lugar
de frecuencia se señala a la aurícula derecha e izquierda: menos
frecuente se localiza en el tejido de conducción, se explican así
los paros sinusales, el bloqueo auriculoventricular y de rama como complicación
del infarto agudo del miocardio. 6
Otras complicaciones pueden ser identificadas en los exámenes necrópsicos,
como es la ruptura, tanto del tabique como de la pared del ventrículo,
la pericarditis aguda, el aneurisma ventricular, la embolia y la insuficiencia
cardíaca congestiva.5,6
Los complementarios para el diagnóstico del infarto agudo del miocardio
en el anciano no guardan siempre la tipicidad que se encuentra en el adulto
joven. Las múltiples enfermedades cardiovasculares asociadas hacen que
las manifestaciones electrocardiográficas no siempre cuenten con todos
los elementos que caracterizan este proceso. Igualmente ocurre con los niveles
enzimáticos, que su elevación muchas veces obedece a afecciones
en otros sistemas.7,8
El ecocardiograma es el medio diagnóstico más utilizado en la población anciana por su fiabilidad para la información anatómica y funcional del corazón y lo inocuo de su aplicación.9
Sensibilizados por las particularidades clínicas y diagnósticas con que se expresa esta entidad en el anciano, pretendemos con este trabajo, precisar la relación existente entre las lesiones anatomopatológicas del corazón senescente afectado de infarto agudo del miocardio y su traducción con los diferentes medios diagnósticos en un estudio retrospectivo de ancianos fallecidos en nuestro medio, con el objetivo de contribuir a encarar el diagnóstico y conocer el pronóstico de nuestros pacientes.
Para obtener los datos necesarios, en nuestro estudio se revisaron los protocolos
de autopsias del Departamento de Anatomía Patológica del Hospital
Clinicoquirúrgico "Hermanos Ameijeiras" y las historias clínicas
correspondientes, en las que figuraban como causa básica de muerte el
infarto agudo del miocardio en pacientes mayores de 60 años, a partir
del año 1989 hasta completar un total de 200 fallecidos; fueron excluidos
aquellos casos en los que en la historia clínica no aparecían
las siguientes pruebas diagnósticas: electrocardiograma, ecocardiograma
y valores séricos de enzimas.
Se confeccionó una encuesta donde se clasificaron los fallecidos por
grupos de edades de 60 a 69 años, de 70 a 79 años, de 80 a 89
años y de 90 años y más, se siguieron los criterios del
Instituto Gerontogeriátrico de Kiev, se especicificó el sexo.10
En las manifestaciones electrocardiográficas se eligió la clasificación
de Sodi-Pallares11donde se identificó
la localización muy similar a la localización anatómica
más típica del infarto agudo del miocardio.
En la descripción de los hallazgos anatomopatológicos en relación
con su localización se incluyeron las posibles variantes anatómicas,5que
guardaban cierta correspondencia con la traducción electrocardiográfica;
se tuvo en cuenta, además, el formato en que aparece la descripción
en los protocolos de necropsias.
En el ecocardiograma, se eligió aquel en el que aparecieron elementos
anatómicos y funcionales considerados como patológicos, realizados
en el curso del evento agudo. Se tomaron los niveles séricos de las enzimas
(CPK - TGO - LDH) de mayor relevancia que aparecieron reflejadas en la historia
clínica, lo más cercano a la muerte.
De las múltiples complicaciones que se observan en el infarto agudo del
miocardio se seleccionaron aquellas que tuvieron una traducción anatomopatológica
bien definida.
Por considerar importante la influencia de los factores de riesgo (diabetes
mellitus, hipertensión arterial y hábito de fumar) en la mortalidad
fueron motivo de recogida en la encuesta, así como las causas de muerte,
a pesar de no estar incluido en nuestro objetivo.
Los resultados obtenidos se expresaron en forma de tablas y gráficos
mediante las pruebas estadísticas de Chi cuadrado para ver la asociación
entre las variables cualitativas, y para las variables cuantitativas (enzimas
y peso del corazón) se utilizó el análisis de varianza
para la comparación de medias.
Se estudiaron 200 fallecidos que cumplieron como requisitos tener realizados
el protocolo de autopsia, la historia clínica y en ella tener reflejados
los resultados del electrocardiograma, ecocardiograma y valores séricos
de las enzimas, divididos en 4 grupos de edad.
En nuestro trabajo, el mayor número de fallecidos correspondió
al grupo de 60 a 69 años, con 101 para el 50,5 % del total de casos estudiados,
41 correspondieron al sexo femenino para el 50,6 % y 60 al sexo masculino para
el 50,4 %.
Al segundo grupo correspondieron 67 fallecidos para el 33,5 % distribuidos en
23 femeninos para el 28,4 % y 44 masculinos para el 37,0 %.
Los comprendidos en el grupo de 80 a 89 años totalizaron 27 fallecidos
para el 13,5 %, 13 para el sexo femenino, con el 16,0 % y 14 masculino para
el 11,8 %.
De 90 años y más se comprobó que había 5 fallecidos
para el 2,5 %, 4 del sexo femenino, para el 4,9 % y 1 masculino para el 0,8
% (tabla 1).
TABLA 1. Distribución de ancianos por IMA según grupos de edad y sexo
Grupos de edad
|
Femenino
|
Masculino
|
Total
|
|||
NO
|
%
|
NO
|
%
|
NO
|
%
|
|
60 - 69
|
41
|
50,6
|
60
|
50,4
|
101
|
50,5
|
70 - 79
|
23
|
28,4
|
44
|
37,0
|
67
|
33,5
|
80 - 89
|
13
|
16,0
|
14
|
11,8
|
27
|
13,5
|
90 y más
|
4
|
4,9
|
1
|
0,8
|
5
|
2,5
|
Total
|
81
|
40,5
|
119
|
59,5
|
200
|
100,0
|
El peso medio del corazón fue de 437,63 gramos, hubo una
significación estadística entre el peso medio del corazón
y el aumento de la masa miocárdica con un valor de p< 0,05.
En la medida media del ventrículo izquierdo y la del ventrículo
derecho también se encontró una significación estadística
con el aumento de la masa miocárdica, con un valor de p menor que 0,0002
y 0,0065 para el ventrículo derecho y ventrículo izquierdo respectivamente.
El mayor porcentaje de ancianos fallecidos, según localización
anatomopatológica, correspondió a la cara anteroseptal con 60
fallecidos para el 30,0 % del total de casos estudiados, 47 a la cara anterior
para el 23,5 %, a la cara posterolateral 37 fallecidos para el 18,5 %, a la
cara posterior 23 fallecidos para el 11,5 %, 22 fallecidos se localizaron en
la cara anterolateral para el 11,0% y en otras localizaciones 11 para el 5,5
% (tabla 2,gráfico 2).
TABLA 2. Distribución de ancianos fallecidos según localización anatomopatológica del infarto.
Localización anatomopatológica |
No
|
%
|
Anteroseptal
|
60
|
30,0
|
Anterior
|
47
|
23,5
|
Posterolateral
|
37
|
18,5
|
Posterior
|
23
|
11,5
|
Anterolateral
|
22
|
11,0
|
Otras
|
11
|
5,5
|
Total
|
200
|
100,0
|
Se encontró significación estadística entre las localizaciones
anatomopatológicas del infarto agudo del miocardio y la traducción
electrocardiográfica con un valor de p = 0,0000. De los infartos localizados
en la cara anteroseptal, 58 tuvieron traducción eléctrica en las
derivaciones AVL, DI, V1, V2, V3 para el 96,7 % del total dentro de esa localización.
De los 47 localizados en la cara anterior, 43 tuvieron traducción eléctrica
en AVL, DI, V1, V2, V3, V4, V5 y V6 para el 91,5% ,y coincidieron con un infarto
anterior extenso. En la cara posterolateral se localizaron 37 casos, de estos
36 se tradujeron eléctricamente en las derivaciones AVF, DII, DIII, V5,
y V6 para el 97,3 %.
En la cara posterior 23 casos para el 11,5 %, 22 coincidieron con la traducción
eléctrica en AVF, DII, DIII para el 95,7 % (tabla 3).
TABLA 3. Ancianos fallecidos por IMA según localización anatomopatológica del infarto y traducción electrocardiográfica
Localización anatomopatológica |
Traducción electrocardiográfica
|
|||||||||||
Anterior
|
Anterior Lateral
|
Anterior o septal
|
Posterior
|
Postero
|
lateral
|
Total
|
||||||
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
|
Anteroseptal
|
1
|
1,7
|
1
|
1,7
|
58
|
96,7
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
60
|
30,0
|
Anterior
|
43
|
91,5
|
2
|
4,3
|
2
|
4,3
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
47
|
23,5
|
Posterolateral
|
0
|
0,0
|
1
|
2,7
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
36
|
97,3
|
37
|
18,5
|
Posterior
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
1
|
4,3
|
22
|
95,7
|
0
|
0,0
|
23
|
11,5
|
Anterolateral
|
0
|
0,0
|
21
|
95,5
|
1
|
4,5
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
22
|
11,0
|
Otras
|
5
|
45,5
|
0
|
0,0
|
4
|
36,4
|
0
|
0,0
|
2
|
18,2
|
11
|
6,5
|
Total
|
49
|
24,5
|
25
|
12,5
|
66
|
33,0
|
22
|
11,0
|
38
|
19,0
|
200
|
100
|
En relación con las alteraciones anatómicas y funcionales del ecocardiograma la disminución de la contractilidad global del corazón fue la alteración funcional que mayor número de casos presentó con 97 para el 48,5 %, seguida del aumento de la masa miocárdica con 80 casos para el 40,0 %, 27 casos con derrame pericárdico para el 13,5 %, 21 casos con hipoquinesia del septum para el 10,5 % y 12 con aneurisma para el 6,0 % (tabla 4).
TABLA 4. Alteraciones ecocardiográficas en ancianos fallecidos por IMA
Alteraciones ecocardiográficas
|
No.
|
%
|
Disminución de la contractilidad
|
97
|
48,5
|
Aumento de la masa miocárdica
|
80
|
40,0
|
Derrame del pericardio
|
27
|
13,5
|
Hipoquinesia
|
21
|
10,5
|
Aneurisma
|
12
|
6,0
|
Nota: los porcentajes fueron calculados en relación con el total de fallecidos.
En el análisis entre las distintas localizaciones anatomopatológicas
con las alteraciones ecocardiográficas solo existió significación
estadística con la cara anteroseptal y la hipoquinesia del septum, con
un valor de p = 0,0008 (tabla 5).
TABLA 5. Ancianos fallecidos por IMA según localización anatomopatológica del infarto y alteraciones ecocardiográficas
Alteraciones ecocardiográficas
|
Localización anatomopatológica
|
|||||||||||
Anteroseptal
(n = 60) |
Anterior
(n = 47) |
Posterolateral
(n = 37) |
Posterior
(n = 23) |
Anterolateral
(n = 22) |
Otras
(n = 11 |
|||||||
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
|
Disminución contractilidad
|
28
|
46,7
|
27
|
57,4
|
18
|
48,6
|
11
|
47,6
|
6
|
27,3
|
7
|
63,6
|
Aumento masa miocardio
|
21
|
35,0
|
18
|
38,0
|
13
|
35,0
|
13
|
56,0
|
12
|
54,0
|
3
|
27,3
|
Derrame pericárdico
|
7
|
11,7
|
7
|
14,9
|
7
|
18,5
|
4
|
17,4
|
1
|
4,5
|
1
|
9,1
|
Hipoquinesia septum *
|
12
|
20,0
|
2
|
4.3
|
0
|
0,0
|
2
|
8.7
|
1
|
4,5
|
4
|
36,4
|
Aneurisma
|
3
|
5,0
|
3
|
6,4
|
2
|
5,4
|
0
|
0,0
|
4
|
18,2
|
0
|
0,0
|
Nota: los porcentajes fueron calculados en relación con el total de fallecidos dentro de cada localización (n) p < 0,05·
La severidad de la aterosclerosis coronaria preponderó tanto en las arterias coronarias con 175 casos, para el 87,5 % como en los grandes vasos con 168, para el 84,0 % (tabla 6).
TABLA 6. Comportamiento de la aterosclerosis en ancianos fallecidos por IMA según vasos sanguíneos afectados
Grado de aterosclerosis
|
Vasos coronarios
|
Otros vasos
|
||
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
Ligero
|
2
|
1,0
|
4
|
2,0
|
Moderado
|
23
|
11,5
|
28
|
14,0
|
Severo
|
175
|
87,5
|
168
|
84,0
|
Total |
200
|
100,0
|
200
|
100,0
|
Esta severidad de la aterosclerosis coronaria tuvo relación proporcional con los fallecidos que presentaron aumento de la masa miocárdica, del total de fallecidos estudiados, 80 presentaron aumento de la masa miocárdica para el 40 %, como vemos en la tabla 7 estos 80 casos se distribuyeron indistintamente de acuerdo con el grado de aterosclerosis coronaria, el mayor porcentaje se encontró en el grado severo (tabla 7).
TABLA 7. Aumento de la masa miocárdica en fallecidos por IMA según el grado de aterosclerosis coronaria
Grado de aterosclerosis coronaria |
Aumento masa miocárdica
|
|
No.
|
%
|
|
Ligero
|
1
|
1,3
|
Moderado
|
9
|
11,3
|
Severo
|
70
|
87,5
|
Total
|
80
|
100,0
|
p < 0,05
El comportamiento de los valores medios de las enzimas en relación con la localización anatomopatológica presentó significación estadística de la enzima LDH con la cara posterior, anteroseptal y anterior con un valor de p = 0,0326, en igual forma se comportaron los valores medios de la enzima CPK, no así la TGO, en la que los valores medios más altos estuvieron en las localizaciones anteroseptal y anterolateral (tabla 8).
TABLA 8. Comportamiento enzimático en ancianos fallecidos según localización anatomopatológica del IMA
Localización anatomopatológica |
LDH
|
CPK
|
TGO
|
|||
Media
|
DE
|
Media
|
DE
|
Media
|
DE
|
|
Posterior
|
1021,7
|
545,9
|
537,2
|
613,7
|
116,5
|
92,9
|
Anteroseptal
|
1006,4
|
419,2
|
437,9
|
475,1
|
18,0
|
188,6
|
Anterior
|
907,1
|
712,1
|
441,4
|
600,3
|
129,5
|
170,9
|
Anteroseptal
|
736,9
|
453,5
|
307,5
|
363,2
|
181,5
|
272,6
|
Posterolateral
|
693,3
|
357,2
|
393,1
|
586,1
|
108,0
|
106,9
|
Valor de P
|
0,0326
|
0,5898
|
0,2702
|
En relación con las complicaciones anatomopatológicas, la mayor incidencia correspondió a la insuficiencia cardíaca con 95 casos para el 47,5 %, la ruptura del corazón y el aneurisma, ambos con 17 casos para el 8,5 % y el embolismo con 2 casos para el 1,0 % (tabla 9).
TABLA 9. Complicaciones anatomopatológicas en ancianos fallecidos por IMA
Complicaciones anatomopatológicas |
No.
|
%
|
Insuficiencia cardíaca
|
95
|
47,5
|
Pericarditis aguda
|
27
|
13,5
|
Ruptura del corazón
|
17
|
8,5
|
Aneurisma ventricular
|
17
|
8,5
|
Ruptura del septum
|
6
|
3,0
|
Embolismo
|
2
|
1,0
|
Nota: Los porcentajes fueron calculados en relación con el total de fallecidos (200)
Dentro de los factores de riesgo la diabetes mellitus presentó el mayor número de casos con 128 para el 64,0 %, seguida por la hipertensión arterial con 114 casos para el 57,0 % y el hábito de fumar con 32 casos para el 16,0 % (tabla 10).
TABLA 10. Factores de riesgo en ancianos fallecidos por IMA
Factores de riesgo
|
No.
|
%
|
Diabetes mellitus
|
128
|
64,0
|
Hipertensión arterial
|
114
|
57,0
|
Hábito de fumar
|
32
|
16,0
|
Nota: Los porcentajes fueron calculados en relación con el total de fallecidos (200)
De las causas directas del fallecimiento la falla de bomba fue la de mayor incidencia, con 99 casos para el 49,5 %, seguido por la arritmia cardíaca con 89 casos para el 44,5 % y el taponamiento cardíaco con 12 casos para el 6 %.
En nuestro estudio la mayor incidencia de mortalidad correspondió al
grupo de 60-69 años, estos resultados difieren de la literatura consultada
en que la mayor mortalidad está en los ancianos mayores de 70 años.8,12-15
Balaguer Vintró cita que la tendencia actual de la mortalidad por infarto
agudo del miocardio es a aumentar su frecuencia, así como a afectar a
personas cada vez más jóvenes.16
Otros estudios realizados en países desarrollados han encontrado un incremento
de la mortalidad entre los 60 y 70 años y una tendencia a la elevación
en el sexo femenino y lo relacionan con la posible selección de casos
que ingresan en esos centros de estudio.1 En nuestro trabajo consideramos que
este factor también ha sido influyente por lo selectivo de la muestra
tomada.
En el sexo predominó el masculino, con el 59,5%, lo que coincide con
la revisión bibliográfica consultada.1,8,15,17,18
La asociación entre el aumento de la masa miocárdica y el aumento
de las medidas del ventrículo derecho, del ventrículo izquierdo
y el peso del corazón nos hace relacionarla con la severidad de la aterosclerosis
coronaria encontrada en nuestro estudio, y en la mayor incidencia de diabetes
mellitus e hipertensión arterial se estima que haya como consecuencia
una elevación de la presión sistólica que conduce a un
aumento de la masa miocárdica. Díaz Peña cita que el corazón
participa también en el proceso de atrofia visceral que tiene lugar en
el envejecimiento y cuando existe un aumento de éste se asocia a la enfermedad
isquémica y al aumento de la presión sistólica.8
La localización anatómica del infarto agudo del miocardio de mayor
incidencia correspondió a la cara anteroseptal. Freidberg plantea que
el infarto miocárdico se produce predominantemente en la cara anterior
o en la inferior.19
Silver reporta que la arteria coronaria derecha, que es la responsable de nutrir
la cara inferior del corazón, es la más afectada por el proceso
de aterosclerosis,20 sin embargo, Robbins
señala
que los 3 troncos arteriales responsables de la irrigación del corazón
(arteria descendente anterior, circunfleja izquierda y coronaria derecha), son
afectados en igual medida por la enfermedad aterosclerótica.21
Silver plantea que las localizaciones más frecuentes del infarto del
miocardio, en orden decreciente son:20
Coincidieron en un alto porcentaje las localizaciones anatomopatológicas
y la traducción electrocardiográfica, a pesar de que se plantea
en algunos trabajos que la múltiple enfermedad cardiovascular asociada
hace que las manifestaciones electrocardiográficas no siempre cuenten
con todos los elementos que caracterizan este proceso,5-8
además, a algunas anormalidades electrocardiográficas se les consideran
como normales debido al proceso de envejecimiento.1
Esta correspondencia entre la localización anatomopatológica y
la traducción eléctrica en nuestro trabajo puede explicarse por
el hecho de que los electrocardiogramas fueron realizados en los días
cercanos al evento de la muerte, porque en ocasiones la traducción eléctrica
del infarto agudo del miocardio en el anciano no se evidencia hasta pasadas
12 a 24 horas.1-7
Es de señalar la relación observada entre los hallazgos anatomopatológicos
y las alteraciones ecocardiográficas. Varias revisiones plantean que
datos recogidos por ecocardiografía pueden reflejar localización
y extensión del infarto agudo del miocardio y establecer índices
de pronóstico de mortalidad hospitalaria.22
En el comportamiento enzimático en relación con las localizaciones
anatomopatológicas; los valores más altos correspondieron a las
localizaciones posterior, anteroseptal y anterior, donde el área afectada
es mayor y coincide con lo reportado por la literatura consultada.23,24
El aumento de las enzimas en el infarto agudo del miocardio sucede en el 90%
de los casos, así podemos considerar a estas enzimas como de alta sensibilidad
y de relativa especificidad, esta especificidad es baja si se tiene en cuenta
que estas enzimas se elevan en multitud de circunstancias como son: embolismo
pulmonar, miocarditis, hepatopatías de distintos tipos, trastornos musculoesqueléticos
y después de intervenciones quirúrgicas.25
La insuficiencia cardíaca, la pericarditis aguda y la ruptura del corazón
reportaron el mayor porcentaje dentro de las complicaciones, lo que coincide
con la literatura revisada.26-27 El embolismo
y la ruptura del septum presentaron una menor frecuencia, resultados similares
fueron encontrados en el estudio realizado por Martín Jadrafecce en 72
autopsias de infartados donde el embolismo presentó una incidencia del
4,5 % y la ruptura del septum del 4,0 %.28
La diabetes mellitus resultó ser el factor de riesgo que más se
relacionó con la mortalidad, se presentó en el 64,0 % de los casos.
Los diabéticos mueren de enfermedad coronaria en una proporción
mayor que los que no lo son. Así Kessler, utilizando datos de la clínica
Joslin, y comparándolos con los procedentes de la población en
general, encontró un exceso muy significativo de mortalidad por coronariopatía
en los diabéticos.29
Goto y col, manejando datos de autopsias, comprobaron que el infarto del miocardio
fue la causa de muerte de los diabéticos con una frecuencia 5 veces mayor
que en los no diabéticos.30
Bryfogle y Bradley, en investigaciones realizadas con material de autopsias,
demostraron una mayor afectación de las arterias coronarias en los diabéticos
con el 56,2 %, 28 nuestro resultado difiere del obtenido por Acosta Varo, donde
el tabaquismo se presentó como el factor de riesgo más significativo
con el 79,0%.31
Authors performed a study in 200 elderly deceased from acute myocardial infarct
in "Hermanos Ameijeiras" Surgical Clinical Hospital starting from
1989, to know association between anatomicopathologic findings and electrocardiographic
translation, echocardiographic disturbances, and serum level of enzymes. Information
was gathered from necropsy and medical histories from deceased and was assessed
and transferred to a survey designed in this respect, processed by Chi2 statistical
method and variance analysis. The higher percentage of deceased was for the
60-69 age-group where 50,5% of case total was studied, with predominance of
male sex for ;59,5%. Mean weight of heart was of 4l37.63 g. The more frequent
anatomicopathologic location was anteroseptal. From echocardiographic disturbances,
decrease of heart contractility had the higher number of cases (97), for 48,5%.
Extent of severe atherosclerosis was found in coronary arteries as well as in
other blood vessels. This severity of coronary atherosclerosis has a proportional
relation with deceased presenting with increase of myocardial mass. Diabetes
mellitus was risk factor more prevalent in deceased studied. From direct causes
of decease, bomb failure, had the higher incidence with 49,5%.
Subject headings: MYOCARDIAL INFARCTION/mortality; AGED; AUTOPSY.
Encuesta
1. Grupos de edad.
II. Sexo.
III. Enzimas.
IV. Ecocardiograma.
2. Alteraciones funcionales SÍ ______ NO _______
V. EKG. Agudo Crónico
VI. Hallazgos anatomopatológicos.
VII. Localizacion anatómica.
Reciente Antiguo
Ventrículo derecho __________ __________
VIII. Complicaciones.
IX. Causa directa del fallecimiento.
X. Factores de riesgo.
1 Especialista
de I Grado en Geriatría y Gerontología
2 Especialista de I Grado en Medicina
Interna. Asistente.