Dr. Jesús Barreto Penié,1 . Dr. Sergio Santana Porbén,2 Lic. Carmen Martínez González,3 Lic. Alicia Espinosa Borrás,4 Dr. René Zamora Marín,5 y Dra. Miriam González Sánchez.6
La nutrición es la base de la propia existencia. Todos los sistemas
vivos necesitan de los alimentos y sus nutrimentos contenidos para poder garantizar
funciones vitales. El metabolismo es la función biológica más
importante, fuera de la cual no se puede hablar de existencia de vida. La alimentación,
la nutrición y el metabolismo representan los pilares de una vida sana.
Todas las enfermedades tienen un componente metabólico, por lo que son
susceptibles de modificaciones beneficiosas o perjudiciales por medio de manipulaciones
alimentarias y nutricionales. Estos elementos el médico práctico
no las domina, por lo que no puede aplicarlas para mejorar sus resultados. Recomendamos
la enseñanza de la ciencia de la alimentación y nutrición
en toda su integralidad dentro del proceso salud – enfermedad.
DeCS: Alimentación/Nutrición/Metabolismo/Salud/Enfermedad/Mortalidad.
Todos los pacientes se deberían beneficiar con un programa de detección
de carencias nutrimentales y de su solución en el hospital. Esta práctica
contribuirá, sin dudas, a reducir al mínimo los riesgos de complicaciones,
acortar el tiempo de
internación y disminuir los costos hospitalarios.
Ya desde las primeras décadas del siglo pasado, los médicos se
interesaron por estas cuestiones.1 En los últimos
35 años se han publicado numerosos estudios a escala internacional en
relación con el tema de la desnutrición de los pacientes hospitalizados,
y se ha observado que en algunos la frecuencia de individuos desnutridos es
considerable (30-70 %) aún en países de elevado desarrollo económico,
social y de sus sistemas de salud.2,3 Pero
lo más alarmante es que una proporción significativa de estos
enfermos habían ingresado con un estado nutricional normal, por lo que
determinadas prácticas realizadas sobre ellos los condujeron a un deterioro
progresivo del estado nutricional y metabólico.
Muchos pacientes llegan a nuestros hospitales en estado de desnutrición
marginal consecutivos a enfermedades, mientras otros pierden peso corporal rápidamente
después del ingreso. Por lo general se acepta que la desnutrición
energética-nutrimental (DEN) es bastante común entre los pacientes
con enfermedades de solución clínica o quirúrgica. Entre
estos últimos, la
morbilidad y mortalidad posoperatoria es significativamente mayor.
La DEN es un término relativamente nuevo y se emplea para describir una
variedad amplia de condiciones clínicas que oscilan desde los estados
marginales y leves hasta los muy graves. En la actualidad, es el problema de
salud más importante de los países en vías de desarrollo
o emergentes. Organismos internacionales como la OMS y la FAO la sitúan
en cifras que sobrepasan los 825 millones de habitantes (de ellos 792 pertenecen
al llamado Tercer Mundo), y de los cuales más de la mitad (500 millones),
son niños.4
En los países industrializados también existen individuos con
DEN, pero estos se encuentran localizados entre pacientes hospitalizados y en
estrecha asociación a enfermedades específicas como el cáncer,
enfermedades gastrointestinales, hepáticas, renales, tuberculosis, SIDA,
traumatismos y trastornos psiquiátricos. En estos países, sin
embargo, es más frecuente la mala
nutrición por exceso, asociada clínica y epidemiológicamente
a un grupo de enfermedades crónicas no transmisibles
encabezadas por la obesidad exógena, de la cual existen más de
200 millones de personas. 5
Se ha definido a la Nutrición Clínica como la ciencia de la nutrición
aplicada al logro, restablecimiento o mantenimiento del estado de salud en un
contexto clínico dado, como puede ser un enfermo hospitalizado.6
Como resultado de la revolución
científicotecnica de las últimas 4 décadas, y con el surgimiento
del complejo médico industrial se ha hecho posible perfeccionar a niveles
nunca antes imaginado la realización y sustitución de funciones
digestivas, con la administración de nutrimentos listos
para ser utilizados en diversos segmentos anatómicos del subsistema digestivo,
y lograr así su incorporación en las diferentes rutas metabólicas
de los sistemas celulares.
Por otro lado, el conocimiento aportado por las investigaciones más recientes
sobre este subsistema -y en particular, el
intestino delgado y grueso-, ha permitido que a este se le reconozca su verdadera
dimensión, integrada dentro del organismo no sólo como órgano
digestivo y absortivo, sino como un ecosistema con funciones neuroendocrinas,
inmunológicas,
moduladoras y, en definitiva, integradoras de las funciones metabólica
y homeostática. 6
La tecnología ha progresado geométricamente en los años
recientes con el desarrollo de mezclas, sustratos organoespecíficos enterales
y parenterales, sistemas novedosos de evaluación y monitoreo, y una mejora
ostensible en la calidad, seguridad y
eficacia de los procedimientos. El apoyo alimentario nutrimental y metabólico
evolucionan con rapidez dentro de la práctica de la Bioquímica
Clínica, en la cual los nutrimentos como sustratos, serán formulados
para reforzar, incrementar, en fin, modular funciones celulares, no sólo
en condiciones normales, sino también bajo una variedad amplia de condiciones
fisiopatológicas.
7-9
Para comenzar a conocer la ciencia de la alimentación-nutrición,
el estudiante de cualquier nivel debe primero familiarizarse hasta llegar a
dominar la terminología nutricional. El experto y líder de opinión
en nutrición clínica debe tener como principal herramienta que
lo identifique como tal, precisamente el dominio y aplicación en todo
momento de la terminología o jerga alimentaria nutrimental. Tales aspectos
han sido tratados en otro trabajo de esta propia revista. No se concibe un profesional
de la salud con una formación general e integral que no conozca, ni aplique
estos conceptos básicos que constituyen el abecedario de la medicina
moderna.
En esencia, todos los sistemas vivos utilizan los mismos glúcidos, lípidos,
aminoácidos y los mismos nucleótidos para construir sus macromoléculas
específicas y satisfacer sus necesidades metabólicas. Los ciclos
metabólicos de los seres vivos siguen las mismas etapas, o comprenden
reacciones alternativas que llevan a productos similares.10 Estos principios
son válidos
igualmente para organismos como virus, protozoarios, nematodos, vertebrados,
mamíferos y el propio hombre.
La célula es la unidad estructural y funcional de los sistemas biológicos.
Ella presenta la característica más importante de la materia viva:
la capacidad de autorreproducción; y esta operación requiere de
un suministro continuo y sustentable de energía metabólica y un
entorno cuidadosamente controlado.10
De esa manera el organismo es un conglomerado de células que realizan
funciones, viven juntas y actúan recíprocamente entre sí,
siempre que el organismo se mantenga en estado de salud.
La enfermedad puede expresarse en los niveles siguientes: a) el organismo en
su totalidad; b) un subsistema o aparato; c)
un órgano, o; d) un tejido específico.
La enfermedad se origina en las células, o afecta a las células,
y es la consecuencia básica de una disfunción celular acumulativa.
Diagrama 1.
“EL MILAGRO DE LOS ALIMENTOS SOMOS NOSOTROS MISMOS”.
Esta frase, que ha resultado de una interpretación difícil en
medios académicos sólo quiere decir que a partir de 2 células
gametocíticas y monocigóticas como un espermatozoide y un óvulo,
en la especie humana se forma un producto que puede pesar 3 kilogramos, 270
días después. Quienes único pueden obrar ese “milagro”
son los alimentos ingeridos por la madre en
ese tiempo. También, esos alimentos ingeridos durante la vida del individuo
son los que obran el “milagro” de multiplicar por 20, 25 ó
30 veces el peso al nacer.
Hoy en día tiene importancia la interpretación de la composición corporal de los sujetos. Ello nos permite intentar conocer de qué está constituido el individuo al presentarlo en diferentes niveles de integración que irán desde el nivel atómico (de poca utilidad práctica), pasando por los niveles molecular, celular, hístico y todo el organismo (Fig.1).11
Fig.1. Niveles de organización de la composición corporal.
Diagrama 2.
“CADA CUAL SERÁ SEGÚN LO QUE COMA, Y NO SÓLO LO QUE COMA, SINO QUE LO COMIDO HARÁ QUE USTED SEA COMO NO DEBIERA SER (O COMO DEBIERA SER)”
Esta otra frase debe ser interpretada como que la composición corporal
de cada individuo está estrechamente vinculada con los alimentos y nutrimentos
que ha ingerido durante toda su vida o una parte de ella. La composición
cuantitativa y cualitativa
de estos podrá determinar estados que impliquen riesgos y peligros para
su estado de salud. Contrariamente, una alimentación y nutrición
correctas determinarán una composición corporal que garantice
y perpetúe un estado de salud.
El paradigma de la medicina moderna establece que los estados de salud y enfermedad
se encuentran en un equilibrio dinámico constante, donde diversos factores
intrínsecos y extrínsecos pueden desplazar este equilibrio hacia
uno u otro extremo.
Estos factores son de tipo biológico con diversos niveles de integración:
micromolecular, macromolecular, celular, tejidos, órganos, subsistemas
y todo el organismo; de tipo psicológicos con sus componentes cognoscitivos,
afectivos y conativos, y de tipo ambientales con su particularidad del elemento
social, expresado por el modo de vida, condiciones de vida y el estilo
de vida con sus hábitos alimentarios (Fig. 2).
Fig.2. Alimentación, nutrición y metabolismo.
Justamente ahora es que podemos estar en condiciones de comprender
el objetivo central de esta conferencia cuando se nos presenta en toda su dimensión
la importancia de la alimentación – nutrición –metabolismo
en el proceso salud – enfermedad. La Figura 3 muestra cómo la alimentación
- como proceso- garantiza la nutrición al convertir los alimentos en
nutrimentos.
Estos últimos son los que garantizan las transformaciones bioquímicas
de asimilación (síntesis), desasimilación (catabolia),
y
acoplamiento para producir la energía y nuevas sustancias que necesita
el organismo para cumplir funciones biológicas vitales y perpetuarse
como especie en el tiempo y el espacio mediante la reproducción celular.
Es por ello que se dice con razón que los
nutrimentos son los abastecedores y sostenedores de la función biológica
más importante de los sistemas vivos: la metabólica.
Fuera de esta función, no puede hablarse de la existencia de la vida.
Fig.3. Importancia de la alimentación-nutrición-metabolismo dentro del proceso salud-enfermedad.
Cuando el metabolismo es normal, la mayor parte de las células
pueden realizar las funciones para las que fueron diseñadas a plena capacidad
y armónicamente, y entonces se puede decir que el organismo se encuentra
en estado de salud biológica.
Cuando el metabolismo está perturbado en diversos grados, el organismo
está enfermo o en vías de enfermarse. Contrariamente, si ya se
encontraba enfermo, lo convierte en susceptible de complicarse (morbilidad),
e incluso de morirse (mortalidad).
No existe ninguna enfermedad que no tenga un componente metabólico, por
lo tanto, todas pueden ser susceptibles de modificaciones alimentarias o nutrimentales
que la mejoran o la empeoran. También es bueno recordar que las enfermedades
en sí no matan a las personas; éstas mueren por las complicaciones
asociadas. Y todas las complicaciones afectan el metabolismo energético
y de otros nutrimentos.
En los pacientes desnutridos se afecta sensiblemente la capacidad de responder
adaptativa y regenerativa-mente ante cambios que se produzcan por las manipulaciones
diagnósticas, terapéuticas o el propio curso de la enfermedad,
y terminan por lo general en una disfunción o falla orgánica secuencial
múltiple. 12,13
A modo de ejemplo: un paciente con una enfermedad de solución quirúrgica
y una DEN tiene mala capacidad de respuesta adaptativa o regenerativa (homeostasis)
ante intervenciones diagnósticas y terapéuticas, así como
al propio curso de la enfermedad, ello aumenta el riesgo de complicaciones que
pueden llegar hasta la disfunción y falla orgánica múltiple.
Todo lo anterior aumentará la mortalidad, estancia hospitalaria, los
costos por concepto de consumo de medios diagnósticos y
terapéuticos de tecnología compleja y cara; existirá pérdida
de la capacidad del sistema de salud para ofrecer asistencia dentro de indicadores
de calidad real.14,15 Mucho menos podremos
hablar de excelencia aun cuando no se produzca la muerte del enfermo (Fig. 4).
Fig.4. Consecuencias de la DEN en el paciente con enfermedad de solución quirúrgica.
Todavía en nuestros profesionales y técnicos del
equipo de salud no existe la concepción sistémica integral de
que la ciencia de la nutrición es un elemento de peso dentro del proceso
salud-enfermedad-entorno, y como tal es que deben proyectarse las acciones de
intervención diagnóstica y terapéutica en la mayoría
de las enfermedades actuales y que incluyen a las crónicas
no transmisibles. Lamentablemente en la actualidad estos criterios no prevalecen
en la conducta médica práctica diaria y se manifiesta en la incidencia
de muchas de las complicaciones y muertes que con frecuencia ocurren en determinado
grupo de pacientes en riesgo con la consiguiente carga económica para
el sistema de costos hospitalarios en particular y el sistema de salud en general.16
Todo lo anterior ha conducido al hecho de que el apoyo alimentario-nutrimental
y metabólico de los pacientes transite por un camino donde sólo
es posible su cabal comprensión y solución mediante una orientación
sistémica, integrada, multidisciplinaria e interdisciplinaria.
La composición de los grupos de apoyo nutricional (GAN) por médicos,
enfermeros, nutricionistas, dieto-terapeutas,
farmacéuticos, fisiólogos, bioquímicos, con una participación
cada vez más activa de psicólogos y especialistas en laboratorio
clínico, y las industrias alimentaria y médico farmacéutica,
ha posibilitado la búsqueda de soluciones a problemas nutricionales y
metabólicos por medio de nuevos sustratos y vías de alimentación-nutrición.
17
Los últimos años del siglo XX se caracterizaron por cambios profundos
en el ámbito mundial, que incluyeron transformaciones de orden económico,
político, social y tecnológico. Estos cambios han ejercido y continuarán
ejerciendo una influencia creciente en el proceso de globalización de
la economía, el crecimiento y desarrollo de la genética y biotecnología,
la conservación del entorno, la seguridad e inocuidad alimentaria, y
en una mayor preocupación de los aspectos preventivos sobre los curativos,
en el terreno de la alimentación, nutrición y salud. Esto ha tenido
efecto tanto en diversos sectores de la sociedad como en la población
en general.
El apoyo alimentario – nutrimental y metabólico constituye un instrumento
inestimable dentro del arsenal terapéutico de la práctica médica
diaria, aunque este hecho lamentablemente no es comprendido aún por muchos
de nuestros profesionales. Se hace impostergable que la Escuela de Medicina
en Cuba y muchos países del área latinoamericana incorporen estos
elementos a sus planes de estudio desde los inicios de la carrera para formar
futuros profesionales de la biomedicina con una concepción amplia, que
los convierta en líderes de opinión formales y les permita asumir
los nuevos retos que se avecinan, tanto en nuestra
sociedad como en los pueblos hermanos que estamos ayudando en una noble tarea
de llevar salud, bienestar y calidad de vida.
“La única manera de conservar la salud es comer lo que no quieres, beber lo que no te gusta y hacer los que preferirías no hacer”.
Pitágoras (2000 ANE).
Nutrition is the basis of life as itself. All living organisms need foods and
the nutriments contained within them to ensure vital functions. Metabolism is
the most important of all the biological functions: we cannot talk about life
in its abscence. Feeding, nutrition and metabolism represent the pillars of
a healthy life. All the diseases have a metabolic component, which make them
amenable to either benefitial or deletereal modifications by means of dietetic
and nutritional manipulations. The practicing physician does not master these
elements, and so, he can not apply them in order to improve the results of his/her
practice. We recommend the teaching of the Sciences of Feeding and Nutrition
in all their aspects, and in their relationships with the health-disease proccess.
Subjetc headings: Feeding / nutrition / metabolism / health / disease
/ mortality.
1 Especialista de II Grado en Medicina Interna. Máster
en Nutrición en Salud Pública. Jefe del Grupo de Apoyo Nutricional.
2 Especialista de II Grado en Bioquímica Clínica. Diplomado
en Nutrición Humana y Clínica. Miembro del Grupo de Apoyo Nutricional.
3,4 Licenciada en Enfermería. Máster en Nutrición
en Salud Pública. Miembro del Grupo de Apoyo Nutricional.
5 Especialista de II Grado en Medicina Interna y Cuidados Intensivos.
Asistente. Unidad de Cuidados Intermedios Polivalente.
6 Especialista de I Grado en Medicina Interna. Médico Intensivista.
Jefa de la Unidad de Cuidados Intermedios Polivalente.