El rápido crecimiento en la comprensión de la organización
y el funcionamiento del cerebro ha hecho posible comenzar a analizar la conducta
a nivel molecular. La nutrición cerebral adecuada y suficiente mantiene
la integridad estructural y funcional de las neuronas. En las enfermedades mentales
mayores como la esquizofrenia, depresión y demencia de Alzheimer se ha
demostrado que hay deficiencias nutrimentales a nivel celular. Un programa de
educación alimentaria podría contribuir a promover salud mental
y a la prevención y corrección de dichas anomalías.
DeCS: Nutrimental / dieta terapéutica / glucosa / ácidos
grasos esenciales / triptófano.
Las neurociencias son el fundamento biomédico de la psiquiatría.
El rápido crecimiento en la comprensión de la organización
y el funcionamiento del cerebro ha hecho posible comenzar a analizar la conducta
a nivel molecular.1
En virtud de estos avances se ha podido lograr la exitosa explotación
de metodologías experimentales y diagnósticas centradas en el
cerebro.
La tomografía por emisión de positrones (PET) y la tomografía
por emisión fotónica simple (SPECT), la resonancia magnética
nuclear y el análisis topográfico de la actividad cerebral son
los más relevantes y han permitido reducir la separación cartesiana
entre mente y cerebro, mejorando la capacidad para relacionar la experiencia
mental con los procesos cerebrales.2,3 El paciente
psiquiátrico tiene hipometabolismo frontal, temporal o generalizado en
las enfermedades mentales mayores como la
esquizofrenia, la demencia de Alzheimer y la depresión con hipermetabolismo
en el trastorno obsesivo-compulsivo.
Si hay trastorno del metabolismo de la glucosa, no hay biodisponibilidad energética
suficiente para la neurona y no se puede mantener su integridad estructural
y funcional.4 Esta ruptura del equilibrio biodinámico
del sistema biológico más simple que existe en el sistema nervioso
central (SNC), la célula nerviosa, se difunde y amplía, agravando
los posibles trastornos existentes que pueden constituir en esencia, la raíz
de la enfermedad mental. Sea el hipometabolismo de la glucosa (constatado por
los estudios imagenológicos o funcionales), causa o consecuencia, representa
en sí mismo una nueva agresión y genera respuestas
patológicas que pueden agravar la ya precaria biología celular.
La glucosa, principal fuente de obtención de energía en el cerebro,
no es el único nutrimento afectado en las enfermedades
psiquiátricas. La disminución del flujo sanguíneo, otra
de las anomalías detectadas por la imagenología funcional, disminuye
el aporte de oxígeno, de importancia vital para un metabolismo aeróbico.2,4,5
Si los procesos alimentarionutrimentales tienen como objetivo final aportar
los nutrimentos necesarios para el funcionamiento normal de los biosistemas,
cualquier déficit metabólico como el que se encuentra presente
en los trastornos mentales requiere aporte suplementario de estos. Además,
según los datos aportados por diferentes investigadores,1,6
también hay una
disminución de los ácidos grasos esenciales fundamentales para
la composición lipídica de las membranas y sus funciones adecuadas.
La revolución psicofármacológica surgida en los años
50 del siglo pasado tuvo como rasgo teórico esencial, la existencia de
alteraciones en los neurotransmisores monoamínicos, cuyos precursores
son los aminoácidos aromáticos, triptófano y tirosina.
El cerebro enfermo del paciente psiquiátrico tiene vías fisiopatológicas
comunes que permiten hablar de la “Psiquiatría de las Semejanzas”.
Se relacionan las alteraciones metabólicas de los aminoácidos,
los lípidos, los glúcidos, las vitaminas, minerales y
oligoelementos.
Toda la información precedente permite señalar que los nutrimentos
aportados por la dieta y que siguen el proceso alimentarionutrimental para cubrir
las necesidades energéticas y estructurales del cerebro, no se encuentran
en las
proporciones adecuadas en las enfermedades mentales graves.7
La corrección de las fallas, reconocidas por hallazgos que las sustentan
con rigor científico, ha sido, es y será el reto que tienen todos
los expertos en las neurociencias.
Cualquier modelo patogénico, diagnóstico o terapéutico
debe tener en cuenta este caos en la biología neuronal y tratar de restablecer
la homeostasis del biosistema.1,7 La disregulación
metabólica es múltiple, por lo que se deben desarrollar tareas
que atiendan la multifactorialidad del trastorno. En este sentido, el conocimiento
de los aspectos neurobiológicos de la nutrición cerebral puede
contribuir al ajuste del equilibrio tan seriamente dañado en las enfermedades
psiquiátricas.7
Como el proceso metabólico está afectado, no es posible mantener
la integridad de la arquitectura y del funcionamiento neuronal.4,5
Hay que garantizar el aporte de nutrientes a través de la dieta o de
la suplementación dietética para mejorar este compromiso.7
El impacto que produce el proceso alimentarionutrimental y metabólico
en la salud mental de los seres humanos ha sido
investigado y algunos autores señalan que se puede influir en el funcionamiento
cerebral con la manipulación de las sustancias que ingiere el individuo.7
El objetivo terapéutico en las enfermedades mentales es detener, revertir
o prevenir el daño celular primario (cuando se conoce) y toda la cascada
de eventos patológicos que se producen secundariamente. En el abordaje
multidisciplinario del
tratamiento de los enfermos mentales se debe incluir la atención al proceso
alimentarionutrimental del cerebro.
La manipulación nutricional es uno de los temas que se deben considerar
cuando se habla del tratamiento de los trastornos
psiquiátricos. El apoyo alimentario, nutrimental y metabólico
puede contribuir a mejorar la estructura y función biológica de
la célula neuronal y a la atención integrada del paciente psiquiátrico.
El desarrollo actual de las investigaciones sobre el efecto de los alimentos
en la conducta, estado afectivo y cognitivo de los sujetos, prosigue y existe
la posibilidad de influir en el funcionamiento cerebral en la medida en que
se manipulen las sustancias de origen alimentario que ingieren las personas.
La nutrición es una ciencia integradora que obliga al ejercicio del trabajo
multidisciplinario e interdisciplinario. Su relación con la salud y la
enfermedad mental se establece porque el conjunto de
reacciones químicas que conservan la plenitud del subsistema cerebral
necesita de los nutrimentos, que se obtienen de los
alimentos aportados por la dieta.
Se hace necesario crear un programa de educación alimentaria encaminado
a crear las bases del conocimiento sobre una dieta saludable dirigida a preservar
la salud mental y sobre una dieta terapéutica que sirva para atenuar
o que contribuya a eliminar los síntomas psiquiátricos. Este programa
debe ser ejecutado por los miembros del equipo de salud mental, los pacientes
y sus familiares.
La manipulación nutricional puede ser muy valiosa en el tratamiento de
los pacientes con esquizofrenia, depresión y demencia de Alzheimer. Ha
sido comprobada la relación entre los factores dietéticos y la
enfermedad mental.5,7,8,9
El estrés oxidativo ocurre en la esquizofrenia por un sistema de defensa
antioxidante deficiente, un aumento de la peroxidación lipídica
y niveles reducidos de ácidos grasos esenciales. El estilo de vida de
los pacientes esquizofrénicos es prooxidante: son fumadores excesivos,
tienen poca actividad física y consumen drogas prooxidantes.1,5,6,10,
Se ha planteado que los pacientes esquizofrénicos pueden beneficiarse
con una dieta suplementaria de ácidos grasos esenciales y antioxidantes.
Hay datos estimulantes sobre el posible uso del aceite de pescado, rico en ácidos
grasos esenciales omega-3 en pacientes esquizofrénicos.5,8
El hipometabolismo de la glucosa en la enfermedad depresiva unipolar hizo al
investigador Holden llamarla una forma de diabetes cerebral.11
La importancia del triptófano, aminoácido esencial que sirve de
sustrato a la formación del neurotransmisor serotonina, en la patogenia
de la depresión, es una de las piedras angulares de la psiquiatría.
Una dieta que favorezca la ingestión del triptófano o que facilite
su paso a través de la barrera hematoencefálica es
recomendable en los pacientes deprimidos.7,9
La presencia de ácidos grasos esenciales omega 3 y la proporción
omega 3/omega 6 en la dieta es fundamental en el tratamiento de los pacientes
deprimidos.9,12,13 La ayuda nutricional es
importante en el tratamiento de los pacientes con demencia de Alzheimer.
Existe evidencia suficiente para asociar la nutrición al envejecimiento,
a la función cognitiva y al riesgo de demencia.1,7
El
hipometabolismo de la glucosa es uno de los elementos que forman parte del diagnóstico
del deterioro cognitivo, así como el déficit de neurotransmisores,
sobre todo acetilcolina. La deficiencia de ácidos grasos esenciales también
se plantea en la patogenia de la enfermedad.1,3,9,15
Una dieta adecuada en macronutrientes y micronutrientes puede jugar un papel
determinante en la función cognitiva normal y patológica.7,9,15
Está demostrado el impacto que provoca el proceso alimentarionutrimental
y metabólico en el fenómeno psíquico.9,10,14,15
Se impone la tarea de promover la ejecución de un programa de educación
alimentaria que desarrolle el valor preventivo y potencial curativo de una adecuada
nutrición cerebral. El apoyo alimentario, nutrimental y metabólico
de los pacientes psiquiátricos debe interesar a todos. La cantidad y
calidad de los alimentos ingeridos responde a factores que pueden ser modificados.
Se pueden crear nuevos hábitos alimentarios que promuevan, protejan y
restablezcan total o parcialmente la salud mental.
The rapidly accumulating body of knowledge on the understanding of the organization
and functioning of the brain has made possible to analize behaviour at the molecular
level. An adecuate and sufficient brain nutrition mantains structural and functional
integrity of the neurons. In major mental diseases, such as schizofrenia, depression
and Alzheimer disease, nutrient defficiences
have been demonstrated at the cellular level. A feeding educational program
could contribute to promote mental health, as well as to correct and prevent
these anomalies.
Subject headings: Nutriment / therapeutic diet / glucose / essential
fatty acids /triptophane.
1 Especialista de I Grado en Psiquiatría. Servicio de Psiquiatría. Hospital “Hermanos Ameijeiras”.