Dr. José Gundián González,1 Dr. Carlos Gassiot Nuño,2 Dr. Pedro Pablo Pino Alfonso,3 Dra. María M. Ramos Gómez4 y Dr. Lázaro Hernández Lima5
Se revisaron algunos aspectos novedosos acerca de la neumonía extrahospitalaria, diagnóstico relativamente frecuente en la práctica medica. Se consideraron la causa, los criterios de ingreso y de cómo abordarla desde el punto de vista terapéutico, de forma empírica o específica.
Descriptores DeCS: NEUMONÍA/quimioterapia; ANTIBIOTICOS/uso terapéutico; NEUMONÍA/etiología.
El enfoque del tratamiento de un paciente con una neumonía adquirida en el medio extrahospitalario se realiza en la mayoría de las oportunidades de forma empírica, sobre todo por las dificultades diagnósticas desde el punto de vista microbiológico. El cultivo del esputo (a pesar de las controversias suscitadas acerca de su valor) continúa teniendo gran valor orientativo, especialmente cuando se interpreta a la luz del resultado de la tinción de Gram, que constituye una prueba diagnóstica básica.1,2
Empirismo en medicina no quiere decir desconocimiento, por el contrario cuando nos referimos a ello es basado en la experiencia clínica, teniendo en cuenta fundamentalmente, evaluar los siguientes aspectos en la enfermedad que nos ocupa:
En la tabla 1 exponemos los gérmenes que pueden identificarse como agentes causales, así como su prevalencia.
En la tabla 2 señalamos algunas enfermedades predisponentes y los gérmenes observados como agentes causales de la neumonía comunitaria con mayor frecuencia en cada una de ellas.
Antes de referirnos al tratamiento empírico, o al tratamiento específico, según corresponda, queremos hacerlo a las tendencias actuales sobre el tratamiento ambulatorio o no, del paciente con un proceso neumónico extrahospitalario. Hoy día se prefiere:
Tabla 1. Agentes causales de la neumonía extrahospitalaria
Germen |
Prevalencia %
|
Streptococcus pneumoniae |
30 - 70
|
Staphilococcus aureus |
3 - 9
|
Haemophilus influenzae |
8 - 20
|
Legionella spp |
2 - 8
|
Mycoplasma pneumoniae |
2 - 15 |
Clamydia pneumoniae |
2 - 6
|
Enterobacterias |
4 - 12
|
Pseudomona aeruginosa |
Menos 2
|
Tabla 2. Enfermedades predisponentes para la neumonía comunitaria
Enfermedad predisponente |
Gérmenes más frecuentes |
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica |
Streptococcus pneumoniae |
Haemophilus influenzae | |
Neoplasia de pulmón | Streptococcus pneumoniae |
Haemophilus influenzae | |
Staphilococcus aureus |
|
Influenza |
Streptococcus pneumoniae |
Haemophilus influenzae | |
Staphilococcus aureus |
|
Alcoholismo crónico |
Streptococcus pneumoniae |
Haemophilus influenzae |
|
Legionella pneumophila |
|
Klebsiella pneumoniae |
|
Anaerobios |
El objetivo de esta política, además de un fundamento económico, es no someter al paciente a la agresión que representa el nosocomio para él mismo, y ha sido posible gracias al poderoso arsenal antimicrobiano desarrollado en la última década, que permite garantizar una terapéutica segura, eficaz y cómoda de forma ambulatoria.
No obstante, se observan los siguientes criterios de ingreso.3
Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores se comienza el tratamiento de antimicrobianos de la siguiente manera:
1. Paciente con enfermedad subyacente no significativa.
Las drogas de elección, con un espectro limitado, pero adecuado, son:
Si existe alergia a las penicilinas puede utilizarse eritromicina o doxiciclina.
Si se desea ampliar el espectro puede utilizarse la combinación de ampicillín con sulbactam o cefuroxime acetil.
Si el cuadro se presenta de una forma atípica, se recomienda comenzar con macrólidos de nueva generación como la claritromicina o la azitromicina.4
2. Paciente con enfermedad subyacente severa o mayor de 50 años.
Comenzar el tratamiento con:
Si hay alergia a las penicilinas:
Se incluyen aquí, como alternativa, el uso de las quinolonas (fluoroquinolonas), que aunque pueden ser una alternativa de los betalactámicos, se prefiere utilizar otros antibacterianos pues el agente causal más frecuente es Streptococcus pneumoniae, el cual in vitro ha mostrado cierta resistencia.5 De igual forma no se justifica su uso si se sospecha aspiración pues no tienen efecto antianaeróbico.
3. Paciente con neumonía severa o rápidamente progresiva
En este grupo se comienza el tratamiento sin consideraciones respecto al grupo etáreo. Se sugiere comenzar el tratamiento con cefalosporinas de segunda o tercera generación (cefuroxime, cefotaxime, ceftriaxona) o penicilinas con inhibidores de betalactamasas (ticarcilina + ácido clavulánico) y a una de las 2 opciones ante
riores añadir eritromicina 1 g EV c/6 h. Esta asociación se justifica por la posibilidad de cuadro atípico, ya sea por Legionella pneuo-móphila o Mycoplasma pneumoniae.6
4. Si se sospecha aspiración o la presencia de gérmenes anaerobios
Sin enfermedad subyacente: puede ser utilizada penicilina G, ampicillín, solo o combinado con sulbactam.
En los casos severos puede utilizarse clindamicina.
Si tiene una enfermedad subyacente:
En caso de alergia a las penicilinas utilizar cefotetán o clindamicina.
Estos tratamientos son eficaces no solo contra la flora gramnegativa bucal aspirada, sino contra la anaerobia deglutida.7
La introducción en el mercado de nuevos macrólidos y azálides como la azitromicina y la claritromicina, con la posibilidad de administrar dosis únicas, por cortos períodos con una mayor vida media plasmática y el alcanzar mayores concentraciones intracelulares, ha revolucionado el tratamiento de la sepsis respiratoria de forma ambulatoria.8
Las dosis son variables, los esquemas terapéuticos más aceptados son los siguientes:
Otras opciones terapéuticas la constituyen el uso de las tetraciclinas (doxiclina), clindamicina y sulfaprim. La combinación de una penicilina con inhibidores de betalactamasas (amoxicilina + ácido clavulánico) constituye una alternativa eficaz, con estudios que reportan hasta el 93 % de tasa de erradicación de la sepsis por neumococo del tracto respiratorio inferior.9
En los últimos años aparecen cepas de Streptococcus pneumoniae resistentes a penicilina, lo que ha provocado grandes problemas a escala mundial.10 Esta resistencia se transmite a otros betalactámicos, los glicopéctidos (vancomicina y teicoplamina) son los antibióticos a utilizar en estos casos.11
· Neumonía por Estafilococos: tratamientos de elección: penicilinas semisintéticas (oxacillín, nafcillín, meticillín). Si fuera necesario utilizar otro betalactámico: cefazolina. Si aparece resistencia puede utilizarse vancomicina o teicoplamina.10,11
Otras opciones: sulfaprim, clindamicina, cefuro-xime, ceftriaxona, imipenem, fluoroquinolonas.
Son poco efectivos frente a estafilococos los macrólidos y las tetraciclinas.
En nuestro medio generalmente estos fármacos se utilizan combinados, fundamentalmente el metronidazol o la clindamicina con cefalosporinas de tercera generación o aminoglucósidos.7
La dosis del metronidazol es de 500 mg EV cada 8 h y la de la clindamicina oscila entre 900 y 1 200 mg en 24 h fraccionada cada 8 h.
Como alternativas pueden ser utilizadas:
Moraxella (Branhamella) catarrhalis: es otro germen frecuentemente responsabilizado con los cuadros respiratorios bajos extrahospitalarios, se observan incluso cepas productoras de betalactamasas.
Responde muy bien a la terapéutica con penicilinas y en el caso de la resistencia por producción de betalactamasas, pueden utilizarse combinadas con inhibidores.
La doxiciclina es muy eficaz como opción terapéutica, así como los nuevos macrólidos y las fluoro-quinolonas.13
Puede utilizarse la tetraciclina a iguales dosis o la doxiciclina 100 mg 2 veces al día.14
Se ha observado sensibilidad in vitro a las fluoroquinolonas y los nuevos macrólidos, no así in vivo.15
Como alternativa puede ser utilizada la doxiciclina 100 mg 2 veces al día.17 El sulfrapim, las fluoroquinolonas y los nuevos macrólidos tienen buena actividad in vitro.
Los enfermos deben recibir el tratamiento de 2 - 4 sem. según respuesta clínica. Se han reportado casos de fracaso terapéutico con el uso de la eritromicina,18 por lo que de forma general se sugiere que ante un cuadro de neumonía atipíca extrahospitalaria se comience el tratamiento con doxiciclina sobre la base de su espectro, inocuidad y costos.17,19
In medical practice is almost frequent diagnosis of extrahospital pneumonia. In present paper, authors review some of new features about cause, admission criteria, as well as how to approach this disease from therapeutical point of view, wheter empirically or specifically.
Subject headings: PNEUMONIA/drug therapy; ANTIBIOTICS/therapeutic use; PNEUMONIA/etiology.
Recibido: 4 de agosto de 1998. Aprobado: 7 de septiembre de
1998.
Dr. José Gundián González. Hospital Clinicoquirúrgico
"Hermanos Ameijeiras", San Lázaro 701, municipio Centro Habana,
Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Especialista
de I Grado en Medicina Interna. Médico Intensivista.
2 Especialista de II Grado en Neumología.
Instructor.
3 Especialista de II Grado en Neumología.
4 Especialista de I Grado en Medicina del Trabajo.
5 Especialista de I Grado en Administración
de Salud. Ind